Wayland ha roto muchas cosas. Todos los entornos de escritorio tiene que resignarse a cambiar o morir; algunos están tardando años, otros sufren muchos problemas, y demasiados no podrán hacer el cambio y desaparecerán. Por otro lado, Xorg está siendo abandonado por la industria: drivers pochos, gráficas que no rinden, distribuciones que ya ni lo incluyen... Es inevitable, y hay que adaptarse.
En mi caso, con mi hardware y mis manías personales, he tenido que hacer auténticos malabares para tenerlo funcionando, pero lo conseguí, sin problemas evidentes y con muy buen rendimiento. Pasen y vean mi primera aventura linuxera que publico en más de 9 años.
Ésta será una entrada larga, porque hay mucha tela que cortar. Aparte, contrariamente a mi filosofía habitual, usaré algunos comandos de consola.

